Ascenso en el trabajo
Desafortunadamente, subir de puesto es más un arte que una
ciencia. Independientemente de si estás buscando un mejor puesto o si sólo
tienes una revisión anual próximamente, estos cinco tips te guiarán entre lo
que sí y lo que no debes hacer a la hora de pedir un aumento o de buscar ese
puesto por el que has estado trabajando.
1. No reconocer la contribución de otros a tu trabajo
Una de las verdades más crudas que he aprendido sobre
management es que cuando los que están abajo de ti lo hacen bien es totalmente
su éxito, pero cuando se equivocan, es totalmente tu culpa. Me di cuenta
rápidamente de que la gente a la que más respeto y con la que más disfruto
trabajar es la que siempre le da el crédito a quien lo tiene. Esto significa no
meterle el pie al otro y hacernos responsables de los errores que cada uno
comete. También significa que quiero ser reconocida como que anima a las
personas con las que trabaja. Francamente, los ascensos y los aumentos tienen
tanto que ver con caerle bien a la gente y saber trabajar en equipo como con
hacer méritos para ganártelos.
Si no quieres que te asciendan, no celebres los éxitos de
los demás, sé constantemente negativo y no reconozcas cuando alguien hace algo
bien.
2. Pregunta constantemente cuándo te van a ascender en lugar
de preguntar cómo puedes mejorar
Esto es algo que he aprendido a la mala. No significa que
nunca debas preguntar, pero sí que debes ser lo suficientemente inteligente
para elegir cuándo y cómo preguntarle a tu jefe sobre un aumento o un cambio de
puesto. Si quieres que te asciendan, enfócate en hacer tu trabajo y luego
menciona tus resultados y la forma en la que contribuyes para después preguntar,
de forma confidencial y modesta, sobre un aumento o un puesto.
También considero que es bueno adelantarle a tu jefe tus
intenciones si no hay un antecedente previo a esta conversación. Yo he llegado
a mandar mensajes a mis jefes para hacerles saber que quiero discutir mi
salario en algún momento, algo que además evita que me acobarde y termine no
haciéndolo.
Si no quieres que te asciendan, asegúrate de preguntarle más
seguido a tu jefe por tu ascenso que por cómo mejorar, crecer y contribuirle a
tu equipo.
3. Enfócate en lo que quieres obtener de este puesto
Es increíble cuántas personas esperan un aumento sólo por
hacer su trabajo, incluso por hacerlo bien. Un ascenso, y la mayoría de los
aumentos, suelen venir no sólo de hacer bien tu trabajo, sino de darle un valor
agregado -generalmente en forma de mayores ganancias para tu empresa- a lo que
ya haces actualmente. Nunca se me ha complicado exponer mi caso para un ascenso
cuando he podido demostrar que estoy ayudándole a la compañía a producir más dinero.
De hecho, he llegado a hacer infografías que muestran cómo mis esfuerzos han
resultado en mayores ganancias.
Si no quieres que te asciendan, dile a tu jefe que un mejor
puesto te ayudará con tus objetivos profesionales y déjale claro que se trata
de ti y sólo de ti.
4. Pide un ascenso desde una perspectiva emocional en lugar
de enfocarte en los hechos
La gente suele exaltarse y frustrarse durante estas
conversaciones, o tienden a hacerse menos y a no hablar para obtener lo que
merecen. No utilices una experiencia negativa como punto de partida para pedir
un aumento, ni sugieras que trabajas más que los demás y que por eso mereces
más dinero. No te quedes callado cuando sepas que ya pasó más tiempo del
necesario y que perfectamente podrías exponer un caso para un aumento
considerando la retroalimentación que has recibido. Enfócate en los hechos:
¿Qué experiencia aportas a la mesa? ¿Qué cambios cuantitativos has hecho? ¿Qué
podrías hacer diferente si te dieran ese ascenso?
Si no quieres que te asciendan, frústrate o enójate cuando
pidas un aumento y enfócate en tus emociones más que en los hechos.
5. Sé impaciente y date por vencido
En mi experiencia, los ascensos nunca llegan cuando los
esperas, aunque todo el mundo crea que lo mereces. La clave está en encontrar lo que tu jefe
necesita de ti para justificar tu aumento o el hecho de que te mueva a un nuevo
rol. Si tu supervisor no puede definir esto, o no estás de acuerdo con los
cambios, empieza a buscar un nuevo trabajo. Yo he dejado compañías porque no
han cumplido sus promesas y era lo que mi trayectoria profesional necesitaba.
En otras ocasiones he decidido quedarme ahí y he sido recompensada por ello.
FUENTE:entrepreneur.com

Comentarios
Publicar un comentario